¿Que es Metamedicina?

La palabra Metamedicina está formada por el prefijo griego meta que significa "más allá", y por el sustantivo medicina, que indica el conjunto de medios utilizados para prevenir, sanar y aliviar dolencias.

Asimismo, en sánscrito la palabra meta significa: amor y compasión.

Algunas personas definen a la Metamedicina como una filosofía de vida, otras la consideran una medicina psicosomática, para otras es la medicina de las emociones o del alma, pero todas están de acuerdo en que es sobre todo una medicina sobre el despertar de la conciencia.

La Metamedicina va más allá de simplemente suprimir el dolor o desaparecer los síntomas, se centra en encontrar la causa emocional de las enfermedades.

La Metamedicina ayuda a reconstruir la historia de un trastorno, enfermedad o malestar profundo remontándose, en la medida de lo posible, a la aparición de los primeros síntomas; para ello, se utilizan las claves que guían la "conversación pertinente", necesaria para ir al origen de la desarmonía acontecida.

La Metamedicina es una medicina femenina, complementaria a la medicina masculina

Cuando es necesario hacer un diagnóstico, corregir una disfunción o reparar un tejido, la medicina clásica, que tiene un carácter masculino y deductivo, puede intervenir con éxito. Seguir el camino de la autosanación no significa decir que ya no se necesita de médicos o atención: nuestro cuerpo puede necesitar ayuda para reparar las partes afectadas.

Sin embargo, mientras sólo se intervienen manifestaciones físicas, la causa sigue funcionando y propagándose, al igual que una hierba que se arranca sin deshierbar sus raíces.

Los operadores de la Metamedicina no diagnostican ni ofrecen tratamientos, utilizan una serie de preguntas relevantes para acompañar a la persona a tomar conciencia de la causa de su sufrimiento. El mismo Hipócrates decía: "Si estás enfermo, primero averigua lo que hiciste para convertirte en uno".

El lector observará que en los textos de Claudia Rainville hay sugerencias en forma de pregunta, las "claves".

Dominar las claves de la Metamedicina significa tener la capacidad de utilizar tanto el hemisferio derecho como el izquierdo, tanto la lógica como la intuición, tanto el análisis como la visión global. 

Un enfoque inductivo similar a la mayéutica de Sócrates

La madre de Sócrates era partera. El filósofo se inspiró en la labor de las mujeres y desarrolló el diálogo: en él afirmaba que no se puede enseñar la verdad, pero cada uno tiene la tarea de descubrir, de “parir” la suya propia.

Del mismo modo, en una consulta, la pregunta da al interlocutor la libertad y el tiempo para reflexionar sobre su propia experiencia.

En la Metamedicina se evitan las inferencias, el consultor “sabe que no sabe”, tiene como objetivo acompañar a la persona para rastrear la aparición del síntoma, el momento en que ello se manifiesta y, especialmente, las emociones y los sentimientos que sentía en ese contexto.

La Metamedicina ayuda a las personas a renacer a una nueva vida

Seguir la formación profesional da la posibilidad, a quien lo desee, de convertirse en consultor y animador de seminarios de Metamedicina.

La Metamedicina es también una gran familia animada por la ideología “Juntos por el conjunto, para lo mejor de cada uno”.

Dentro de nuestro grupo no hay una estructura jerárquica sino una organización que se puede comparar a la de una colmena.

En la realidad de la Metamedicina cada individuo tiene su tarea, que lleva a cabo con dedicación y pasión para que todo funcione. Se alienta a cada miembro de la familia a encontrar su lugar, a expresar sus talentos en un espíritu de colaboración y apoyo mutuo.

Ser parte de tal sistema requiere de una cierta madurez y una conciencia grupal.

Si quieren participar en el desarrollo de un nuevo modelo de sociedad, ¡bienvenidos a la Metamedicina!

La Metamedicina no pretende sustituir el tratamiento de un médico, un terapeuta o un psiquiatra. Puede, sin embargo, resultar muy eficaz como sostén e integración de un camino evolutivo personal. Apunta más bien a una introspección de la persona que realiza una consulta, y favorece así una mejor colaboración entre un paciente y su médico. El consultor en Metamedicina no hace diagnóstico, no prescribe medicamentos, y no sustituye de ninguna manera el cuerpo médico. Un consultor en Metamedicina está formado a la escucha profunda de la persona que lo consulta. Con las herramientas de la Metamedicina, guía a la persona a tomar conciencia de la causa de los desequilibrios emocionales, físicos y mentales que lo dominan; lo acompaña a liberarse de ella y a recobrar así su propia armonía.